[vc_row css_animation=»» row_type=»row» use_row_as_full_screen_section=»no» type=»full_width» angled_section=»no» text_align=»left» background_image_as_pattern=»without_pattern»][vc_column width=»1/2″][vc_empty_space][vc_column_text]Los tres elementos: agua, aire y calor.
Durante muchos años, la industria de la impresión se ha caracterizado por guerras de precios y sobre capacidades. La rentabilidad es, por lo tanto, más importante que nunca como un medio para asegurar la fortaleza competitiva. La optimización de la producción, los procesos y las condiciones de operación, junto con la moderna tecnología de construcción, son las claves del éxito. Y el agua juega su papel como factor de producción: ¡para plantas y materias primas!
Humedad optima.
Cuando se trabaja con materiales higroscópicos (es decir, aquellos capaces de absorber humedad), la humedad debe ser mantenida constante y uniformemente en la mayoría de los procesos de producción y de impresión. En la industria de impresión una humedad del 50–60% es ideal para la habitación, con temperaturas de 20-22 °C. El aire demasiado seco causará cambios en los materiales, se generará acumulación de carga electrostática., se producirá un aumento de polvo y riesgos para la salud que afectan a la mucosa, membranas, ojos y piel. Un clima controlado con humedad óptima asegura la calidad, mayor producción, mejor velocidad de trabajo y menos interrupciones en el proceso.[/vc_column_text][/vc_column][vc_column width=»1/2″][vc_empty_space][vc_single_image image=»15496″ img_size=»large» qode_css_animation=»»][/vc_column][/vc_row]






